Mientras escribo de Stephen King


Título original: On Writing Título en español: Mientras escribo
Autor: Stephen King Editorial en español:DeBols!llo Género: No ficción, ensayo, escritura

📗📚📙

Hace un par de semanas me anoté en una masterclass de escritura creativa que se había hecho viral en Twitter. Me llamaba muchísimo la atención, me parecía un fenómeno en sí mismo, ya que la impartía una desconocida de quien no pude hallar nada, ni textos publicados ni credenciales ni nada, y eso que la stalkeé tupido, pero en las redes celebraban y viralizaban la clase como si la mismísima J.K. Rowling hubiera dicho "okay, filthy peasants, presten atención porque voy a decirles cómo escribir un libro". 

Como escritora siempre estoy aprendiendo, como editora siempre estoy a la pesca y dije ¿por qué no darle una oportunidad? Siempre se puede aprender algo nuevo o, como mínimo, quizás su clase consiguiera motivarme a escribir.

Para sorpresa de nadie, se trataba de una psuedoinfluencer que pasó hora y media de una mañana de miércoles hablando de ella, ella, ella, ella, sus amigos, ella, ella, ella, ella. Dio un buen consejo para alimentar el hábito y muchos malos capaces de matarle la motivación hasta al escritor más prolifero e inspirado. Y sus fuentes resultaron ser, cito textualmente, "es lo que dicen todos", "lo leí en todos lados" y "Mientras escribo de Stephen King".

Y ahí exactamente quería llegar con esta historia, lo que rescato de esa clase fallida es que me dio ganas de por fin darle una oportunidad a este libro que llevaba décadas en mis estantes poniéndose amarillo sin ser disfrutado.

Podemos dividir a Mientras escribo en tres partes: 

La primera es autobiográfica, King nos lleva desde sus primeros años de vida hasta que firmó su primer contrato millonario, a través de anécdotas que forjaron su camino como autor. TODAS estas anécdotas están relacionadas con su proceso creativo y su carrera como escritor, no son azarosas ni están por estar, porque a King le pintó un poco de nostalgia gagá. 

Esta parte fue la que más me gustó del libro. No solo porque soy una sucker por las biografías de autores (sí, mis hobbies no dejan de pasmarlos, lo sé) y porque la vida de Stephen es realmente interesante, sino también porque está muy bueno poder ver pantallazos del mercado editorial estadounidense hace cinco décadas, cómo funcionaba, lo a siglos de distancia que estaba, incluso en ese momento, del mercado hispanohablante en algunas cuestiones. Muy interesante, muy enriquecedor.

¿Qué les puedo decir? Hasta lloré. Hay partes muy emocionantes, ¿cuando le compran Carrie? ¿Por una suma exorbitante de dinero? ¿Mientras se estaba recagando de hambre? ¿Y empezó a vivir de la escritura? El sueño de todos. 


Bueno, capaz que...




Pero las bios no son del gusto de todo el mundo, así que es comprensible si a otros esta primera parte puede aburrirlos (aunque he leído mucha crítica goma sobre esto, que no entienden por qué lo puso o lo critican por hacerlo. Para lo primero, afílenme la lectocomprensión, muchachos). 

Me gustó mucho que no fuera un manual técnico más del montón. Hay miles de miles de miles en el idioma que quieran que van a lo técnico y chau picho. 

La segunda parte es técnica, con consejos prácticos sobre escritura y publicación.

Me gustó, claro que sí, pero King no descubre América y, en lo personal, no encontré nada nuevo, pero sin duda alguna va a ser muy útil para quienes no hayan estudiado nada relacionado a la gramática, la semántica, la ortografía. O no estén familiarizados con el mundo editorial.

Lo que más disfruté fue descubrir que el buen Stephen odia algunos... dígamos vicios narrativos que yo también odio y...




Como la voz pasiva, los adverbios (sobre todo los terminados en -mente) y la insistencia en usar verbos de habla distintos a "decir" que a veces raya el ridículo y puede convertir en un chiste hasta al texto más serio :)

No crean que esta segunda parte es un manual ortotipográfico o de estilo, no crean que Stephen viene a dar cátedra o que es, en simple palabras, un garrón de leer. No, ni ahí. Siendo fiel a su estilo, el autor da tips, comparte consejos que a él le funcionaron y te manda a leer mucho y escribir mucho todos los días (lo que suena bastante simple cuando sos Stephen King con sesenta y pico de best sellers internacionales, pero para los humanos norma... pobres es un toque más complicado. Aunque él también estuvo en la ruina y te explica cómo se la rebuscaba para lograrlo). 

El libro no es perfecto, tiene algunas pegas que me gustaría enlistar:

-Stephen tiene una mirada algo cerrada y tajante sobre algunos temas concretos, sobre todo narrativos, que no. No son blancos o negros, hay un abanico más amplio y flexible en el medio.

-Algunos consejos quedaron obsoletos. Sería un diez que King hiciera una revisión de este libro, ya que tiene veinte años y la industria ya no es la que era, en gran parte por el avance de la tecnología y las nuevas formas de lectura. Por ejemplo, cuenta mucho cómo publicar relatos en revistas, mercado (pago) que hoy por hoy casi no existe.

-Esto ya es más subjetivo, pero le da demasiado poder a su lector ideal (que es su esposa). Lo que está rebueno en su caso y le funciona, pero darle a otro el poder sobre tu creación puede ser absolutamente contraproducente, porque no podés contentar a todos. Conocé a tu público meta, pero recordá que el timón es tuyo. 

Con este tipo de libro, lo mejor siempre es prestar atención a todo y adoptar aquellas cosas que sumen, que sientas que cubren alguna carencia en tu hacer, en tu modo de trabajar, lo que mejor te acomode y te ayude a mejorar. 

Son guías, no manuales de instrucciones. Nadie tiene la verdad absoluta sobre los temas creativos ni hay una forma correcta de escribir (quien te diga que sí, es un chanta, un ególatra o ambas cosas. Probablemente ambas cosas). Si tratás de seguir tooooooooooooooodos los consejos de un libro sobre escritura, tu texto al final va a ser un monstruo de Frankenstein incapaz de sostenerse en pie y andar por sí mismo. 

Hay que hacerle caso a las cosas formales, quizás a las ortográficas y gramáticales. Onda: las palabras esdrújulas siempre llevan tilde, o no hay que separar sujeto y predicado con coma. Pero hay otras, de estilo o creativas, que están ligadas más a la voluntad y la preferencia del autor, y ahí sí uno tiene que escribir más con sus tripas y menos con consejos ajenos.

"No intenten ser originales, porque ya todo está escrito y no van lograrlo", decía la chica de la clase nefasta. ¿Quién dice que no puedo tratar de crear un personaje original, una historia original si eso es lo que quiero? ¿Vos? ¿Stephen King? Mirá cómo escribo lo que se me cante.

Porque esa es una parte importantísima de la escritura: hacer lo que se te cante. Porque es tu creación, es tu texto y al primero a quien debe satisfacer es a vos mismo. 

Y me estoy yendo de tema.

La última parte del libro funciona como epílogo y ya no tiene relación directa con la escritura en sí, sino que Stephen nos cuenta cómo terminó de escribir esta obra mientras se recuperaba de un accidente terrible que casi le cuesta vida. Está tan bien narrado que sentí miedo por él, me puse nerviosa y me angustié, incluso sabiendo que iba a sobrevivir. 

Es que el libro, a pesar de no ser ficción, tiene el ritmo narrativo típico del autor: es lineal y directo, poco elaborado pero aún así para nada superficial ni liviano. Supongo que lo digo en cada reseña, pero amo la cadencia con la que King narra. Desenfada, sí, pero lo suficientemente profunda para dejar huella. 

En fin, disfruté muchísimo de este libro (tanto que acabo de encargar una versión en su idioma original, ya que la mía, chavales, está traducido a un español ibérico muy cerrado y arcaico, y si bien no me impidió disfrutarlo, siento que algunas cosas se han perdido y es un libro que necesito leer en su idioma para sacarle mejor el jugo). 

Así que, afortunadamente, sí saqué algo bueno de esa masterclass: la lección de que tengo que informarme bien antes de anotarme en algún curso porque hay mucho pavo en Internet dando cátedra, chismecito hasta la madrugada con una amiga a quien arrastré a la bella clase y, por supuesto, esta joyita de libro que se fue a mis favoritos de cabeza. 

Muy recomendado (sobre todo a mis compañeros de Edición y demás freaks de las letras, van a nerdear de lo lindo, se los juro). 

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8 comentarios

  1. P.D. Sé lo que van a preguntar: No, la influencer no es nadie conocido y no tiene nada publicado ni muchos seguidores, no sé por qué se hizo viral la clase, quizás le dio rt la persona adecuada? Misterios de la laif.

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  2. ¡Hola!
    A mí me regalaron este libro para un cumpleaños y también lloré y también me preocupé por él (con quichicientos años de atraso).
    Igual lo que me resultó demasiado fue encontrarme discutiendo con el libro... y justificando que a veces se tiende a redundar O.o
    Porque... ¿Qué puede saber él que no sepa yo?
    Ok, ya me voy.
    Sl2!

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    Respuestas
    1. Jajajaj, amo tu reacción.
      Me parece absolutamente valido pelearte con el libro. No porque lo diga King está escrito en piedra 💁‍♀️
      Abrazote

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  3. ¡Hola!

    Tengo curiosidad por leer este libro. Me lo han recomendado y creo que me puede resultar útil. Nunca he participado en un curso de escritura creativa, pero tengo intención de buscar alguno para mejorar. Eso sí, espero no tener la suerte que tú y toparme con alguien que no tiene ni zorra de lo que está diciendo XD

    ❊ Leer Sin Límites ❊
    Un besazo! ♥

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  4. Lo leí hace mucho y me encantó. Me diste la idea de leerlo en inglés :)

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  5. Con Stephen King me han sucedido cosas muy especiales que son hitos en la vida de un lector. Con Cementerio de Animales experimenté por primera vez lo que era la compañía de un libro; con esto quiero decir que dejaba el libro en la mesa de luz y seguía pensando en los personajes, hasta mantenía un diálogo interno con ellos (tal vez estoy un poco loco). Con Misery, King me condujo al horror profundo. Recuerdo estar leyéndolo en la cama de noche. En un momento terrible de la historia (la parte del hacha y luego el soplete) que me hizo estremecer de tal manera que cerré el libro, me senté en la cama boquiabierto y no podía creer la tortura a la que había sido sometido Paul Sheldon. Pienso que ahí está su maestría; todos podemos escribir sucesos tremendos, la diferencia está en la pluma del escritor y cómo nos sorprende. Muy buen post. Gracias

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